Estados Unidos anuncia un aumento significativo de aranceles que genera respuestas globales, con repuestas planeadas por China y Canadá.
El presidente de Estados Unidos,
Donald Trump, ha implementado un drástico aumento de aranceles que afecta a múltiples socios comerciales a nivel mundial.
Las tarifas anunciadas el 2 de abril de 2025 son especialmente severas para China, donde se aplicará un gravamen del 34% sobre sus productos, sumándose al 20% impuesto anteriormente en febrero.
La Unión Europea también verá un incremento del 20% en sus aranceles, lo que representa una amenaza significativa para sus exportaciones hacia Estados Unidos.
Las tarifas anunciadas por la administración Trump son diversas: un 24% para Japón, un 26% para India, un 31% para Suiza, y un notable 46% para Vietnam.
El impacto en la bolsa de valores de Vietnam fue inmediato, con una caída de más del 6%.
Las nuevas tarifas afectarán aproximadamente al 70% de las exportaciones de la Unión Europea a Estados Unidos, una relación comercial que es la más fuerte a nivel mundial, con un intercambio diario de bienes y servicios valorado en 4.400 millones de euros.
La Comisión Europea ha estimado que los nuevos aranceles de Estados Unidos equivales a aproximadamente 360.000 millones de euros en importaciones.
Este número proviene de los paquetes tarifarios anteriores, que incluyen gravámenes del 25% sobre acero, aluminio y automóviles, así como nuevas medidas adicionales consideradas como "aranceles recíprocos".
Las autoridades en Bruselas están particularmente preocupadas por qué sucederá con sectores no afectados hasta ahora, como la industria farmacéutica.
Se prevé que estos cambios generen una recaudación a favor del Tesoro estadounidense de 81.000 millones de euros, aunque estas cifras quedan supeditadas a la estabilidad de un comercio que resulta muy incierta bajo un contexto de aumento de aranceles.
Este incremento en las barreras comerciales evoca comparaciones con políticas de comercio proteccionista de épocas pasadas, como las del arancel Smoot-Hawley en la década de 1930.
El comisario de Comercio de la Unión Europea, Maros Sefcovic, está programado para reunirse nuevamente con funcionarios de la administración Trump en un esfuerzo por encontrar una solución negociada.
A pesar de la falta de resultados en reuniones previas, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha reiterado la importancia del diálogo como la principal estrategia a seguir, buscando proteger los intereses de empresas y consumidores europeos.
Mientras tanto, Canadá ha respondido al aumento de aranceles imponiendo un gravamen del 25% sobre la importación de vehículos de Estados Unidos que no cumplan con las normas del T-MEC.
Esta decisión ha sido justificada por el Primer Ministro canadiense, Mark Carney, quien considera que las acciones de Trump están fracturando la economía global.
Canadienses ven posibles ingresos de 8.000 millones de dólares a través de los nuevos aranceles, destinados a mitigar el impacto en los trabajadores afectados.
Carney también subrayó que las políticas de Trump constituyen una violación de los acuerdos comerciales existentes y afectan directamente la relación históricamente estrecha entre Canadá y Estados Unidos.
En contraste, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha expresado una opinión favorable, indicando que las decisiones de Trump no extendieron nuevos aranceles sobre México y destacando el éxito del T-MEC.
Las tensiones entre Estados Unidos y sus principales socios comerciales continúan aumentando, con cada nación preparando respuestas estratégicas a las recientes decisiones comerciales unilaterales de la administración Trump.